Hace 11 años Ángel Álvarez de Sotomayor tomó una inesperada decisión: dejar Cáceres y volver al que había sido su pueblo de toda la vida, Hoyos. Un cambio en su rumbo de vida que inició motivado por razones familiares, pero que a día de hoy planea mantener de forma permanente. Aunque actualmente su principal fuente de ingresos es la compraventa de antigüedades, él lleva siendo pintor desde hace más de 40 años, y en esta línea Hoyos es una zona que le aporta una “calidad de vida a nivel paisaje” incomparable.