La tragedia del accidente ferroviario producido este domingo tras el descarrilamiento de un tren Iryo 6189, que cubría el trayecto Málaga–Madrid, y el choque en el acceso a la estación de Adamuz (Córdoba) contra un tren Alvia, que cubría el trayecto Madrid–Huelva, continúa dejando testimonios de viajeros que se encontraban en los trenes siniestrados.