El acto de caminar tiene, para sorpresa de muchos, toda una ciencia detrás. Personas de todas las edades y condicines confían en este gesto cotidiano para desarrollar su vida diaria . Es tan incosciente como el respirar o tragar durante la comida. A menudo se dice que el cuerpo es sabio y esta puede ser una prueba más de ello. Este movimiento tiene múltiples beneficios para la salud que, si se convierte en una actividad consciente, pueden multiplicarse. La comunidad médica iunternacional está de acuerdo en que hay una cantidad mínima recomendada de pasos que hay que dar al día para mantener las articulaciones, fuerza cardiaca y respiratoria en un estado óptimo. Unos establecen esta cifra en 4.000 pasos diarios y otros lo elevan a los 10.000. Sea cual sea la cantidad, el exceso no es un problema. La caminata diaria es una actividad física beneficiosa para la salud , ya sea en intervalos o de seguido, recién despertado o antes de acostarse. Una cosa que sí hay que tener en cuenta es cómo se realiza esta actividad. La postura corporal que mantiene uno al andar puede potenciar los beneficios de este ejercicio, si es buena , o convertirlo en una oportunidad de daño al sistema, si no es la correcta. Existen muchas reflexiones y estudios acerca de este asunto. La gran cantidad de opiniones puede hacer que uno no termine de entender cómo puede arreglar esta faceta de su rutina más interiorizada. La fisioterapeuta Nuria Márquez ha aportado su opinión sobre cuál es la mejor postura para caminar. Ella atiende a pacientes que no tienen claro esta técnica y viven sus días sin prestar atención a este sencillo foco de mejora física . Sus consejos superan la consulta y ayudan a miles de personas en las redes sociales. Tiene más de 180 mil seguidores en su cuenta bajo el usuario @fisiole.es y más de 1 millón de personas han visto su explicación de la correcta postura al caminar. «Esta es la mejor postura para caminar», asaegura la especialista. Para mostrar la mejor manera de andar, primero enseña la forma incorrecta, la más común y que ella enfrenta día a día en su vida profesional. «Si normalmente caminas así, lo estás haciendo mal y estás perjudicando mucho tu cue rpo» , dice mientras visiblemente encorva los hombros hacia delante, saca las caderas hacia atrás y relaja el vientre hasta destensarlo completamente. «Te enseño cómo cambiar tu postura», y procede a explicar de una forma cercana cómo arreglar la portura. «El control postural viene de esta zona -bajo vientre-. Tenemos que hacer fuerza en la zona que hay entre el ombligo y el pubis . Esta parte de aquí tiene que estar dura. Desde aquí, el resto de la postura se coloca» , asegura. Tal y como afirma la fisioterapeuta, «no hace falta que hagamos fuerza con el pecho o con los hombros para corregir la postura. Simplemente estando así y haciendo fuerza con el abdomen, el resto de la espalda se coloca». Este ligero cambio es sencillo en apariencia pero sus seguidores han respondido con sus dudas al respecto. Un usuario responde al vídeo que cuando intenta corregir su postura y aprieta la tripa, lo que le ocurre es que se queda sin oxígeno. Nuria Márquez tiene claro lo que le pasa y así le contesta en comentarios: «No puede ser porque los pulmones están más arriba, en el tórax». Una buena postura no impide el funcionamiento normal de la respiración , de hecho, debería mejorarla. Otro seguidor responde que tiene tanta barriga que le es imposible hacer fuerza con el abdómen. En respuesta a esta situación, la fisioteraputa recomienda un desarrollo progresivo y paciente de la fibra muscular. «Sí se puede, tú inténtalo. No es meter hacia dentro sino hacer fuerza con la parte interna. Aunque tengas barriga seguro que puedes» , escribe. En otro comentario se le pregunta cómo encontrar la fuerza exacta, cómo saber que se está apretando el músculo correcto. Dice que se parece a «como cuando te ríes mucho pero controlado por ti y sin bloquear la respiración». La fuerza que hay que hacer en el abdomen «es ligera, la mínima para sostener tu tripita y que las vísceras no desciendan» , expecifica. Otro usuario dice que lo está haciendo en el espejo mientras mira el ejemplo de la fisioterapeuta y que cuando hace fuerza con el abdomen esta tensión no dura y el cuerpo se relaja solo. La profesional responde que esta relajación sucederá «hasta que lo automatices, dale tiempo». Sus consejos están dirigidos a niños y adultos de todas las edades. Para ella, los más pequeños de la casa también pueden empezar a corregir sus hábitos posturales y, de hecho, con mayor eficacia que lo haría un adulto. «Igual, los niños tienen muchas veces más consciencia corporal que lo adultos» , afirma.