En el marco de la escalada de tensiones geopolíticas, con Donald Trump como principal artífice de los últimos movimientos, ahora ha elevado el tono contra Noruega por no haberle entregado el Premio Nobel de la Paz. El presidente de Estados Unidos se ha dirigido en estos términos al primer ministro noruego, Jonas Gahr Store, argumentando que ya no considera necesario "pensar únicamente en la paz". "Querido Jonas: dado que su país decidió no darme el Premio Nobel de la Paz por haber detenido ocho guerras o más, no siento ya obligación alguna sobre pensar puramente en la paz, si bien seguirá teniendo un peso dominante, para poder pensar sobre lo que es bueno y correcto para Estados Unidos", dijo el inquilino de la Casa Blanca en su mensaje, según recogen los medios noruegos. De esta manera, Store ha confirmado este lunes que recibió este mensaje por parte de Trump, en lo que describe como "una respuesta a un breve mensaje de texto" enviado en su nombre y el del presidente de Finlandia, Alexander Stubb, para expresar la "oposición" de ambos países a ocho Estados europeos en relación con su rechazo a los planes de Washington para anexionar Groenlandia. "Señalamos la necesidad de rebajar las tensiones y propusimos una conversación telefónica entre Trump, Stubb y yo ese mismo día. La respuesta de Trump llegó poco después de enviar el mensaje. Fue su decisión compartirlo con otros líderes de la OTAN", ha sostenido el primer ministro noruego. De la misma manera, Store ha recalcado que "la posición de Noruega sobre Groenlandia es clara" y ha señalado que Oslo "apoya que la OTAN dé pasos de forma responsable para reforzar la seguridad y la estabilidad en el Ártico", antes de agregar que explicó "claramente" a Trump que el Premio Nobel de la Paz "es entregado por un Comité del Nobel independiente, y no por el Gobierno noruego". Cabe recordar que la pasada semana, con motivo del primer encuentro de Trump y la Casa Blanca con la opositora venezolana, María Corina Machado, galardonada con el Nobel de la Paz en 2025, ésta le entregó el galardón como símbolo de unión y en aras de lograr la transición pacífica en su país tras la captura de Nicolás Maduro en la intervención militar estadounidense. "Al presidente Donald J. Trump. En gratitud por su extraordinario liderazgo en la promoción de la paz mediante la fuerza, el impulso de la diplomacia y la defensa de la libertad y la prosperidad", alegó la venezolana. Un gesto al que se opuso la Academia, puesto que el Premio Nobel, según explicó, "no puede ser revocado, compartido ni transferido a otros", y la decisión final del galardonado "perdura para toda la eternidad": "Una medalla puede cambiar de propietario, pero el título de laureado del Premio Nobel de la Paz no puede", expresó la institución noruega. La amenaza arancelaria recae de nuevo sobre Europa Bajo este mismo telón de fondo, Trump ha vuelto a ampliar su amenaza de imposición de aranceles, de nuevo...