El ambiente en el Athletic Club se ha cargado de polémica y preocupación. La reciente derrota ante el Mallorca (3-2) ha dejado un sabor amargo, no tanto por el resultado, sino por el modo en que se produjo. En el equipo rojiblanco existe un sentimiento de agravio por unas decisiones arbitrales que consideran determinantes y que han condicionado su situación en LaLiga. Este tropiezo sitúa al equipo a solo cinco puntos del descenso, obligándole a mirar de reojo a la parte baja de la tabla justo cuando se avecina un calendario de máxima exigencia, con citas cruciales en la Copa del Rey y la Champions League. El partido disputado en Son Moix estuvo marcado por dos penaltis muy cuestionados en contra del Athletic, ambos ratificados tras la revisión del VAR. En la tertulia ‘Minuto 91’ de COPE Bilbao, celebrada desde el restaurante Baskian del CC Zubiarte, la sensación general es que el Athletic fue superior en el juego y generó más ocasiones, pero las decisiones arbitrales decantaron la balanza. El primer penalti, por mano de Vivian, se considera discutible, pero el segundo, sobre Yuri Berchiche, es el que ha desatado una mayor indignación al entender que provenía de una falta previa de Muriqi sobre el lateral rojiblanco. La tardanza en ambas revisiones del VAR también ha provocado un profundo malestar. El técnico del Athletic, Ernesto Valverde, fue claro en su análisis postpartido. Respecto al segundo penalti, apuntó directamente a una infracción sobre su jugador, afirmando que Muriqi "le ha desequilibrado, le ha cargado ahí por detrás, y, al desequilibrarle, se ha echado las manos un poco más arriba". Valverde concluyó con una frase que resume la frustración del vestuario, calificando las penas máximas señaladas como "penaltis por reclamación popular". Un sentir que ha sido compartido por los analistas. Para Carlos Zaballa, si se señalaron esos dos, se debió pitar un tercero a favor del Athletic sobre Sancet. "Puede pitar el primero, puede pitar el segundo, pero si pita el primero o el segundo, tiene que pitar el tercero", ha defendido, para señalar la incongruencia. El consenso es que el equipo también debe hacer autocrítica por las ocasiones falladas, pero la actuación arbitral, muy influida por el VAR, fue determinante en la derrota. En medio de este clima de controversia, se ha celebrado el sorteo de los cuartos de final de la Copa del Rey. El Athletic se medirá al Valencia CF en Mestalla a partido único. El encuentro ya tiene fecha y hora: el miércoles 4 de febrero a las 21:00 horas. El sorteo rememora la eliminatoria de hace dos temporadas, en la que los leones lograron eliminar al conjunto che en su camino hacia la final. El emparejamiento ha sido recibido con un optimismo comedido en el entorno rojiblanco. Pese a jugar fuera de casa, la mayoría de analistas lo consideran un sorteo relativamente bueno en comparación con otros posibles rivales como el Atlético de Madrid o el Barcelona. Carlos Zaballa ha afirmado que prefería este cruce "porque el Valencia ha tenido que focalizar mucho la liga", donde atraviesa una situación delicada. Javier R. Beltrán, por su parte, ha otorgado al Athletic "más del 50 por 100" de posibilidades de pasar, mientras que Ramón Orosa ha situado las opciones en un "40-60" a favor de los vascos. La inestabilidad del Valencia, con un entrenador cuestionado y una lucha por evitar el descenso, se ve como un factor clave. Uno de los jugadores de la plantilla, Robert Navarro, también ha valorado el sorteo. Aunque ha admitido que la preferencia por jugar en San Mamés, se ha mostrado optimista ante el reto. "Al final, todos los equipos son difíciles en esta etapa, pero, bueno, preferíamos jugar en casa con nuestra gente, pero, bueno, seguro que que nos acompañan allí, porque será un partido espectacular", ha declarado, resaltando la ilusión por medirse a un "rival histórico". La eliminatoria copera se enmarca en un tramo especialmente exigente de la temporada. Antes del viaje a Mestalla, el Athletic afronta una semana crucial que arranca con el partido de Champions League en Bérgamo ante el Atalanta y sigue con la visita liguera al Sevilla. Esta secuencia de partidos pone a Ernesto Valverde en la tesitura de tener que gestionar los esfuerzos de su plantilla, con el debate abierto sobre si priorizar la liga, dada la comprometida situación, o apostar todo a las competiciones del KO. El parte de lesiones complica aún más las decisiones del técnico. El último en caer ha sido Iñaki Williams, que sufre una "lesión de grado leve, moderado, en el tríceps sural de su pierna izquierda" y estará de baja entre dos y cuatro semanas. Se trata de un contratiempo muy importante que se une a la de otros atacantes como Nico Serrano, mientras que Berenguer tampoco está al cien por cien. Esta concatenación de problemas físicos ha mermado la capacidad ofensiva del equipo en un momento crítico. Sobre el reto inmediato contra el Atalanta, el consenso de los analistas de 'Minuto 91' es claro: "Siempre lo mejor es ganar, siempre". A pesar del riesgo de congestión de partidos que supondría una victoria, la cual mantendría vivas las opciones en la Champions, se considera que un triunfo en Bérgamo sería un gran impulso anímico y de confianza. Además, el rédito económico de seguir avanzando en Europa también es un factor a tener en cuenta para el club. El reto ahora es afrontar esta semana decisiva con una plantilla mermada por las bajas pero espoleada por el ánimo de revancha tras la injusticia sufrida en Mallorca.