Y ahora, ¿a por qué?

Apenas iniciado este año Donald Trump demostró al mundo tener vocación pirata. Invadir la República Bolivariana de Venezuela, secuestrar al presidente constitucional y a su primera dama, para obtener control total sobre el petróleo de la nación caribeña cuya propiedad le fue “arrebatada” tras el ascenso del socialismo. Sin embargo, quiere ignorar Trump que desde 1976 Carlos Andrés Pérez había nacionalizado la industria petrolera venezolana, afectando a empresas estadounidenses mucho antes de la era Chávez-Maduro.