“El fandango aquí” de Ninfa Torres

Interpretada magistralmente por Eugenia León, esta pieza no solo marcó un momento clave en la historia musical del país, sino que sigue viva como testimonio de identidad, comunidad y tradición. Desde la primera escucha, la canción detonó en Ninfa una conexión inmediata con el fandango como experiencia viva. No solo como género musical, sino como un fenómeno social que hay que presenciar para comprenderlo en toda su dimensión. Para la artista, El fandango aquí remite directamente a Veracruz, a Tlacotalpan, a la región del Papaloapan, donde la fiesta se construye de manera orgánica y colectiva, con raíces profundas en el tiempo.La canción narra la llegada paulatina de la gente: músicos, bailadores y público que arriban a caballo, en tren, en canoa o por carretera. Esa secuencia fue clave para Ninfa, quien imaginó la obra desde una composición horizontal, cercana al lenguaje del muralismo, donde la historia se despliega como un recorrido visual. El fandango no empieza de golpe: se gesta, se convoca, se contagia.Para la artista, el fandango es una congregación donde los roles se diluyen. Todos son músicos, todos son público, todos cantan y zapatean. Ese carácter comunitario, profundamente democrático, es lo que la canción transmite y lo que ella buscó capturar en su obra. Una fiesta interminable donde el arte ocupa el centro de la vida social.El reto compositivo fue integrar dos dimensiones: por un lado, la fuerza de lo popular, la muchedumbre, los músicos, el zapateado, la jarana, y por otro, la figura de Eugenia León, cuya interpretación hizo de esta canción un momento histórico. Ninfa decidió retratarla con su vestido de volantes, evocando la estética jarocha y aquella presentación con la que ganó el Festival OTI en 1985, una actuación que, aunque polémica en su momento por alejarse de los estándares comerciales, terminó por consagrarse.La obra también dialoga con la experiencia contemporánea de la artista. Desde Chiapas, donde vive y enseña muralismo, Ninfa reconoce en las fiestas populares el mismo espíritu que habita en el fandango: celebraciones donde no hay edades privilegiadas, donde la música, la indumentaria, el baile y la comunidad se funden en un solo acto creativo. Para ella, la fiesta popular es el mejor ejemplo de transdisciplinariedad artística.Así, El fandango aquí se convierte en algo más que una canción: es una narración colectiva, una memoria compartida, un espacio donde el arte y la vida se confunden. La obra visual de Ninfa Torres acompaña esa experiencia, demostrando que, al igual que una canción, una imagen puede decir muchas cosas al mismo tiempo.El fandango aquí, de Marcial Alejandro, sigue convocando a la gente. Sigue llamando a reunirse. Y sigue recordándonos que, mientras haya música y comunidad, la fiesta no termina.Escucha esta entrevista completa en “El Arte de la Canción: Segunda Temporada” Celebrando los 80 años de la Sociedad de Autores y Compositores de México en Milenio Televisión.