Un maquinista de una línea de alta velocidad, que ha pedido mantener su anonimato, ha hablado en el programa ‘El Cascabel’ de TRECE sobre el accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba). El conductor, que circuló por esa misma vía tres veces la semana pasada, ha apuntado a una posible rotura de carril como causa del siniestro y ha denunciado el deterioro en el mantenimiento de la red. Según su testimonio en el programa dirigido por José Luis Pérez, la hipótesis más plausible, a la espera de la investigación oficial, es “una rotura de la propia vía”. Con las informaciones que ya circulan, intuye que la rotura “ha provocado el impacto sobre el coche 6 de Iryo, provocando el descarrilo”. El conductor descarta la hipótesis del exceso de peso, argumentando que los trenes de Renfe e Iryo tienen un peso “prácticamente el mismo”, por lo que “esa excusa rápidamente no me vale”. El profesional del ferrocarril ha revelado un dato preocupante sobre el estado general de la infraestructura. Ha afirmado que este tipo de incidentes no son nuevos y que, de hecho, “actualmente se encuentran en 3 puntos de la red de alta velocidad 3 carriles rotos”. Esta situación pone en tela de juicio la efectividad de los sistemas de protección que, según ha explicado, no siempre pueden evitar un accidente si el carril se parte justo al paso del tren por un “mantenimiento muy deteriorado”, porque “no hay sistema que te pueda proteger”. El maquinista, con cinco años de experiencia (tres de ellos en alta velocidad), ha confirmado haber sentido irregularidades en el tramo del siniestro. “Sí que se notan baches, impactos con los carriles, y ya se vino avisando”, ha señalado, para después añadir una afirmación reveladora: “Cosa es que ya lo normalizas”. De hecho, ha asegurado que, aunque la línea de Sevilla es conocida por sus “botes”, la situación en la línea Madrid-Barcelona “está peor” a este respecto. Preguntado por el periodista si ha percibido una pérdida de calidad en el mantenimiento de las vías durante sus años de servicio, la respuesta del maquinista ha sido contundente: “Bastante”. Esta sensación se suma a incidentes previos, como el ocurrido en La Sagra (Toledo), en la misma línea Madrid-Sevilla, donde tras unas obras de mantenimiento “se volvió a reducir la velocidad a 160 km/h” a las pocas semanas porque la vía no estaba en buen estado. Aunque no se había pedido una reducción de velocidad específica en el punto exacto del accidente, el conductor recuerda que sí “se detectó mayor número de baches” en una zona cercana, “entre Alcolea de Córdoba y Córdoba”. Además, ha mencionado que en mayo se realizaron “labores de renovación de los desvíos” en la estación de Adamuz, sugiriendo que lo que entonces parecían fallos de señalización, “a lo mejor habría que revisar si no era la propia vía avisando de lo que se podía prever”.