Mickey Rourke y el enésimo descenso a los infiernos de un actor fascinado con la autodestrucción

Esta semana se podía leer en las revistas de Hollywood el siguiente titular: «Mickey Rourke recurre al crowdfunding para evitar su desahucio tras acumular una deuda de 60.000 dólares en el alquiler ». Lo que vino después fue una serie de desmentidos y equívocos, pero también la constatación de que había un actor, mito erótico de los 80 , que estaba de nuevo en problemas. Un hombre que se bañó en la gloria de la fama y el dinero, pero que acabó en ' Gran Hermano VIP '. Un tipo acostumbrado a darse largos paseos por el infierno y todavía fascinado por la autodestrucción a sus 73 años. Las publicaciones contaron que el actor dio a una amiga -y también asesora financiera- su permiso para crear una cuenta de crowdfunding e intentar recaudar 100.000 dólares para poder así hacer frente a la deuda que mantiene con su casero y otras cosas pendientes. Resulta que el mes pasado, Rourke recibió una notificación de su casero para que pagara los 59.100 dólares de alquiler atrasado que supuestamente adeuda y le dieron un plazo de tres días para desalojar la propiedad en caso de no satisfacerla. «Mickey Rourke se enfrenta actualmente a una situación muy difícil y urgente: corre el riesgo de ser desalojado de su hogar», afirmaba la campaña. Previamente, su arrendador había enviado una carta al actor con un aviso de desahucio de la propiedad, una casa de tres habitaciones y algo más de 500 metros cuadrados. Mickey Rourke firmó el contrato de arrendamiento en marzo de 2025 por una renta mensual de 5.200 dólares que posteriormente se incrementó hasta los 7.000. le acusan de no pagar prácticamente ningún mes desde que alquiló la casa. Lo hizo justo antes de entrar en ' Gran Hermano VIP UK '. Luego sería expulsado fulminantemente y comenzaría un litigio por dinero. Los últimos días han sido toda una ceremonia de la confusión en relación con la campaña de crowdfunding. La recaudación de fondos creada por su asistente recaudó 96.834 dólares gracias a más de 2.600 donaciones en cuestión de horas, pero poco después Mickey Rourke expresó su enfado en un vídeo emitido en redes sociales. « Ha surgido algo que me frustra mucho . Alguien creó una especie de fondo para que yo recaudara dinero, como una organización benéfica. No soy así. Si necesitara dinero, no pediría la caridad. No necesito el dinero de nadie. No lo haría así, tengo demasiado orgullo. Es muy vergonzoso. No donen dinero. Y si donaron, por favor soliciten un reembolso», explicó con ese rostro antinatural que luce después de incontables operaciones nada estéticas . Porque ese rostro que luce es a su vez una muestra más de su gusto por la autodestrucción. Apenas queda nada de aquel rostro ni aquel actor que se convirtió en todo un mito erótico al protagonizar la ardiente ' Nueve semanas y media ' junto a Kim Basinger. Mickey Rourke no tardaría en mostrar esa tendencia a elegir el camino más difícil -o turbio- y abandonaría durante una etapa su carrera como intérprete, que iba como un tiro, para convertirse en boxeador profesional -o eso decía él- solo para que le partieran la cara. Literalmente. Parecía rogar que le destrozaran su millonaria fuente de ingresos. Apenas protagonizaría unas pocas vergonzosas peleas que siempre acabarían igual: con abucheos , lanzamiento de latas al ring y regodeo del protagonista. Sus idas y venidas de los infiernos las contaba su propia cara, que él iba deformando en cada visita al cirujano hasta no quedar prácticamente de su serena belleza de los 80. Y tendría notables resurrecciones, como aquella de 2008 al protagonizar ' El luchador '. Habría ganado el Oscar a Mejor Actor si Sean Penn no hubiera brillado de esa forma en 'Milk'. Pero Mickey Rourke desaprovechó entonces otra oportunidad de hacer un interesante su tercer acto. En cambio, aceptó dinero por trabajos fijos en películas que no le dieran mucho esfuerzo ('Iron Man 2', 'Los mercenarios') hasta convertirse en un producto desechable , de usar y tirar, sin que se sepa bien qué hizo con ese dinero que ganó en esas cosas. Lo que se sabe de estos últimos años es que le gusta salir en su Instagram para mostrar a sus perros, a quienes considera sus hijos, leyendas del culturismo y famosos fallecidos a los que idolatra. Hasta llegar a 'Gran Hermano VIP', un ingreso que pareció confirmar las sospechas: Mickey Rourke estaba sin blanca. Así se refirió 'The Telegraph' a casos como el del actor: « Desfilan como reliquias, como atracciones de terror . Son pasto para la prensa sensacionalista que señala con el dedo y juzga sin piedad cómo los poderosos han caído tan bajo. Puede que los espectadores mayores no reconozcan a Rourke de sus días como protagonista descuidado, pero extrañamente angelical, hace 40 años. Puede que los más jóvenes ni siquiera hayan oído hablar de él. ¿ Quién es este fracasado ?». Se conoce el pasado de Mickey Rourke, pero no tanto su presente ni, por descontado, su futuro. Si es que tiene. No solo es uno de esos casos que, como decía 'The Telegraph', tanto fascina a la prensa sensacionalista, el de una vieja leyenda hundida en la miseria y exponiendo su sórdida decadencia al mundo . Más que eso, se trata de un hombre que parece disfrutar con semejante exposición, según se ha acostumbrado durante tanto tiempo. La autodestrucción como forma de vida.