La psicóloga Ángela Magaz revela la clave para transformar una tragedia: pensar en los demás para ayudarse a uno mismo

El reciente accidente de tren en Córdoba ha vuelto a situar en primer plano una incómoda sensación de vulnerabilidad al viajar. Este suceso, seguido masivamente a través de los medios, puede generar miedo e inquietud, pero también puede ser una oportunidad de reflexión, según la psicóloga Ángela Magaz, directora de GAK psicología y formación. Magaz explica que este tipo de sucesos trágicos se suman a una serie de situaciones vividas en los últimos años que nos exponen a nuestra propia fragilidad. Por ello, destaca la importancia de ser conscientes del impacto emocional de la sobreexposición a informaciones repetidas e imágenes, incluidas las falsas generadas por IA, y anima a "hacer una regulación de a qué nos exponemos" para proteger nuestro estado emocional. Frente al miedo, la tragedia ha despertado también una ola de generosidad, como demuestran las "impresionantes colas en los centros de transfusiones" de Córdoba para donar sangre. La psicóloga subraya que estos gestos solidarios son un camino para procesar lo ocurrido de una forma constructiva. Según la experta, ayudar tiene un doble beneficio. "Ayudarnos entre nosotros ayuda no solamente a la persona que recibe esa ayuda, sino también a quien la da", afirma. Magaz invita a reflexionar sobre el "egoísmo que implica el hecho de dar", ya que la acción de ayudar genera bienestar en uno mismo. La propuesta de la psicóloga es trasladar este impulso solidario a la vida cotidiana, ya sea "en el trabajo, en la comunidad de vecinos, en el transporte público, en la calle". Se trata de salir del individualismo y mirar a los demás con generosidad, a través de gestos tan sencillos como una sonrisa o ceder el paso. Magaz anima a usar estas vivencias para tomar conciencia del presente y aprovechar la vida, que es limitada. "No esperemos a tener una pérdida para echar de menos, vamos a aprovechar el echar de más", señala, instando a cuidar de los demás y, con ello, cuidar también de nosotros mismos. Finalmente, la especialista resalta el papel crucial de los psicólogos en emergencias y catástrofes, que ofrecen un apoyo profesional a las víctimas y familiares en un momento de gran impacto emocional. Su labor es acompañar desde la comprensión y la esperanza, algo para lo que reciben una formación muy específica.