La plantilla municipal de Cariño intensifica sus protestas ante la precariedad laboral

El personal municipal del Concello de Cariño ha decidido intensificar sus movilizaciones para reclamar la aprobación definitiva de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) y el cumplimiento de una sentencia judicial que obliga al gobierno local a negociar. El calendario de protestas, que incluye concentraciones, manifestaciones y una jornada de huelga el 30 de enero, busca denunciar la precariedad laboral, la falta de personal e incumplimientos salariales que arrastran desde hace años. La situación se ha prolongado durante más de ocho años sin que la RPT haya sido aprobada. David Fernández, delegado de la CIG en el ayuntamiento, explica que una parte mayoritaria de la plantilla está cobrando el salario mínimo interprofesional o una cantidad muy próxima. Esta precariedad ha provocado una drástica reducción de personal, pasando de casi 70 trabajadores a menos de 50, con jornadas que en algunos casos no son completas. El objetivo, según ha manifestado Fernández, es claro: "reclamamos una relación de puestos de trabajo que permita rematar la precariedad, tanto salarial como laboral que hay en este concello". La ausencia de esta herramienta de organización impide crear nuevas plazas y cubrir las necesidades, lo que repercute directamente en la calidad y cantidad de los servicios públicos que se ofrecen a los vecinos. Los sindicatos denuncian una falta de diálogo por parte de la alcaldesa, Ana María Fernández López. Fernández asegura que no se convoca una mesa de negociación desde el 7 de mayo de 2024 y que la reunión mantenida el pasado 2 de enero fue infructuosa. El malestar es profundo, especialmente tras la negativa de la alcaldesa a equiparar las retribuciones de todo el personal con la tabla salarial de los funcionarios, un punto que ya se había acordado. La falta de personal afecta gravemente a servicios esenciales como el de Axuda no Fogar (SAF), donde las trabajadoras se ven forzadas a realizar horas extra para cubrir la demanda. David Fernández denuncia que estas horas, teóricamente voluntarias, a menudo no pueden ser compensadas con tiempo libre ni cobradas, llegando a "caducar" y perderse, lo que ha llevado la situación "a un límite". Ante este bloqueo, el personal municipal ha iniciado un nuevo ciclo de movilizaciones que cuenta con un notable apoyo ciudadano. La próxima gran cita será una manifestación el sábado 25 de enero, que recorrerá la avenida principal de Cariño hasta el consistorio. Con estas acciones, los trabajadores piden a la alcaldesa que "convoque mesas de negociación y que lleguemos a acuerdos para avanzar".