Un impresionante buey de 1.300 kilos ha encabezado este martes la marcha de más de trescientos ganaderos por el centro de Lugo para protestar contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países de Mercosur. La manifestación, convocada por las organizaciones Agromuralla y Gandeiros Galegos da Suprema, ha partido desde la sede de la Xunta de Galicia para recorrer las calles del centro de la ciudad hasta la Subdelegación del Gobierno, con parada antes ante la Diputación de Lugo, en la Praza de San Marcos. Los ganaderos comenzaron concentrarse frente a la Delegación Territorial de la Xunta de Galicia en Lugo, en la Ronda da Muralla, sobre las once de la mañana. La manifestación partió a mediodía de ese punto, que se ha convertido desde hace más de una semana en el epicentro de las protestas del sector primario en esta provincia contra el acuerdo comercial. Frente a la sede del gobierno gallego, socios de la cooperativa A Carqueixa, que agrupa a unas doscientas familias que se dedican a la producción de vacuno en extensivo en Os Ancares, dieron a probar a los asistentes uno de los platos cocinados que elabora con la carne que producen sus socios: ternera con patatas. Al grito de "Queremos respostas" o "Por que nos vendedes", los manifestantes han dirigido sus quejas hacia los eurodiputados gallegos del Partido Popular y del PSOE. Les exigen que voten en contra de la ratificación del tratado en el Parlamento Europeo para defender los intereses del medio rural gallego. Asimismo, las organizaciones convocantes han recordado que el acuerdo no es definitivo. “No es verdad que todo esté hecho”, han afirmado, ya que “el tratado aún tiene que ser ratificado en el Parlamento Europeo”. Por ello, han hecho un llamamiento directo a los representantes gallegos en Bruselas: “Esa es la oportunidad que nos queda. Por eso, apelamos directamente a los eurodiputados gallegos”. Román Sánchez, gerente de A Carqueixa, ha defendido el modelo de producción local de la cooperativa, basado en "pequeñas explotaciones", con una media de "veinticinco vacas por ganadero". Ha subrayado que este sistema “nada tiene que ver con esas macrogranjas, aunque sean en extensivo, que están acabando con el Amazonas, en Brasil, por ejemplo”. Sánchez ha criticado el fondo de este acuerdo, porque considera que la Unión Europea “sacrifica a los productores de vacuno de carne en beneficio de los fabricantes de automóviles”, con el objetivo de abrir mercado para otros sectores “en los que Europa es una potencia”. “La nuestra es una apuesta por la calidad”, ha sentenciado. La marcha ha estado cargada de simbolismo. Además del buey, los ganaderos de A Carqueixa han hecho sonar las "chocas" (cencerros) como "una seña de identidad del ganado en extensivo" que crían en las montañas de Os Ancares. Diego Cascudo, propietario del animal, ha explicado que su intención era mostrar “a la gente de la ciudad el resultado de su trabajo” y concienciar sobre los perjuicios del tratado para productores y consumidores.