Un descuido o un simple error en un puerto puede ocasionar accidentes graves o pérdidas millonarias. Para evitarlo, un grupo de emprendedores de Cantabria está creando un escudo digital que protege infraestructuras críticas combinando hardware, software e inteligencia artificial. Esta empresa es Panssari, que en la primera edición del programa de Empresas Innovadoras de Base Tecnológica (EiTB) de la Sociedad para el Desarrollo Regional de Cantabria (Sodercán) fue reconocida por su enfoque disruptivo en seguridad portuaria. Elena Cavia es la Chief Executive Officer (CEO) de Panssari y nos ha explicado cómo esta tecnología disruptiva está marcando un antes y un después en la seguridad industrial. La base del sistema de este escudo digital es una plataforma que aplica la inteligencia artificial y que se nutre de diversas fuentes de datos. Según explica Cavia, estas fuentes incluyen el control de accesos, la visión artificial y, para las zonas sin cobertura de cámaras, una tecnología que ellos mismos han patentado: "Consiste en unas antenas que posicionan dentro de toda el área, no solo en el perímetro y te dicen quién está, dónde está y si puede estar ahí". La principal diferencia con un sistema de seguridad normal es su capacidad predictiva. Mientras que los sistemas tradicionales pierden al intruso una vez que traspasa la barrera de entrada, el ecosistema de Panssari es diferente. "Nosotros, con la información que recibimos de todos los sistemas en la plataforma, podemos predecir el recorrido que puede hacer el intruso dentro del puerto", detalla Cavia. Esto permite anticiparse a las amenazas de una forma que antes no era posible. La tecnología ya se ha probado en escenarios reales con éxito. Se ha instalado en Noatum, en el puerto de Santander, para la detección temprana de intrusiones y comportamientos anómalos. Además, se ha aplicado para la protección de trabajadores en dos centrales hidroeléctricas en Endesa. El sistema de Panssari previene riesgos que pueden suponer "pérdidas humanas". A pesar del éxito tecnológico, los retos son constantes. Elena Cavia admite que el mayor desafío ha sido el burocrático. A nivel tecnológico, el principal obstáculo es "encontrar gente cualificada que luego quiera quedarse en la empresa", ya que muchos talentos se marchan a otras comunidades. Y aunque ha habido momentos económicamente complicados, la CEO asegura que el proyecto ya ha encontrado su rumbo y son optimistas. Panssari nació de una necesidad detectada en unas jornadas organizadas por Sodercán con el Puerto de Santander. Desde entonces, el apoyo de esta entidad ha sido "constante" y "fundamental", según Cavia. Gracias a este impulso inicial, la empresa consiguió la ayuda del programa Puertos 4.0 de Puertos del Estado para el desarrollo del proyecto y, recientemente, han obtenido también la ayuda Neotec para continuar con su crecimiento. Cavia anima a otros emprendedores a presentarse a la segunda edición del programa de Sodercán, abierta hasta el 26 de enero. Destaca, además, la importancia de la visibilidad que dan estos programas para demostrar que en Cantabria hay talento y oportunidades.