San Sebastián celebra este 20 de enero su día grande en una jornada soleada, llena de color y sonido. Sin embargo, la fiesta no ha olvidado la tragedia de Adamuz, muy presente durante los actos. El obispo de San Sebastián, Fernando Prado, ha querido elevar durante su homilía en Santa María "una oración desde la eucaristía" por los fallecidos y sus familias, transmitiendo el cariño y la solidaridad de los donostiarras. El acto central de la mañana ha sido la entrega del Tambor de Oro en el Ayuntamiento de San Sebastián, que también ha comenzado con un solemne minuto de silencio por las víctimas. El galardonado de este año es el joven tenor donostiarra Xabier Anduaga, cuya vocación musical nació en el Orfeón Donostiarra con solo ocho años. Su formación en Musikene entre 2014 y 2018 fue el preludio de una carrera que despegó rápidamente a nivel internacional. El alcalde, Jon Insausti, ha agradecido a Anduaga el haber "elevado el nombre de Donostia al cielo de la cultura internacional", recordando sus éxitos en Madrid, París, Nueva York o Buenos Aires. Insausti ha destacado la reseña del New York Times tras su actuación en el Metropolitan Opera House: "Cuando cantó una furtiva lágrima, el tiempo pareció detenerse". El alcalde ha conectado ese momento con la izada de la bandera: "Ayer, a las 12 de la noche, Xabier hiciste historia, y tu actuación queda ya guardada en el corazón de las y los donostiarras". Visiblemente emocionado, Xabier Anduaga ha dedicado el galardón a su familia, a la que considera "el centro de todo". En sus palabras de agradecimiento ha afirmado que "este Tambor de Oro no lo siento como un reconocimiento individual". "Gracias a Elena, Leo, Manuela, por estar a mi lado, por recordarme quién soy y por el equipo que hemos construido juntos día a día, con amor, paciencia y, sobre todo, con verdad", ha expresado el tenor, añadiendo que "a vuestro lado he aprendido que lo importante no es lo que uno consigue, sino con quién lo comparte". Para Anduaga, San Sebastián "no es solo el lugar donde nací, es la manera en la que aprendí a mirar al mundo". El tenor ha defendido que los valores de la ciudad, como la firmeza y la sencillez, forman parte de su carácter. "El pueblo vasco sabe bien que el verdadero mérito no necesita grandes palabras, sino trabajo diario, compromiso y respeto", ha reflexionado, asegurando que "el talento solo tiene sentido si va acompañado de esfuerzo". Pero los auténticos protagonistas de la jornada han sido los casi 5.000 niños y niñas que han inundado las calles de Donostia con su alegría. La Tamborrada Infantil ha desfilado a mediodía desde el Boulevard bajo un sol radiante, transmitiendo su pasión por la fiesta con el estruendo de sus tambores y barriles. La marcha de San Sebastián ha sonado puntual a las 12:00, dirigida por Argoitz, el Tambor Mayor, desde el balcón del ayuntamiento. Previamente, Valentina, la alcaldesa, se ha dirigido a las 45 compañías participantes con unas palabras de ánimo a los pequeños que esperaban emocionados. Entre los participantes, un grupo de alumnos del Colegio Alemán Deutsche Schule esperaba con impaciencia el inicio del desfile, calificando el día como "una pasada de divertido". Para algunos, como Martina y Sofía, también de este centro, era su última tamborrada, un momento que han vivido con especial emoción.