Gastón Valles, el 'killer' rescatado del paro que ilusiona al Tenerife

Del paro a un equipo puntero, el Tenerife, pero con escala en Salamanca. Gastón Valles, primer fichaje invernal, pasó de no tener equipo al cierre del mercado estival a ofrecer un rendimiento notable en el Unionistas para acabar firmando por el cuadro insular. El delantero uruguayo abonó el pasado viernes los 15.000 euros de su cláusula de rescisión para desvincularse del Unionistas de Salamanca, adonde había llegado en octubre. En pocos meses se había convertido en una de las grandes revelaciones del Grupo I de la Primera RFEF. Su llegada a la isla viene precedida por un "rendimiento e impacto inmediato", según lo define Iván Varela, miembro de la secretaría técnica del club salmantino, que lo rescató cuando estaba sin equipo. La historia de Gastón Valles es la de una apuesta arriesgada que salió bien. Para un club como Unionistas, era "una opción imposible por perfil, caché y rendimiento", explica Varela. Sin embargo, el jugador se encontraba sin equipo en verano por unas molestias en la espalda que frustraron su fichaje por equipos de Segunda División, abriendo una ventana de oportunidad única. Unionistas se movió rápido y lo fichó en octubre, ya con la liga empezada. "Nos llegó esa posibilidad y no dudamos en arriesgar", comenta Varela. Pese a venir de un periodo de inactividad, su adaptación fue "muy rápida" y en apenas una semana ya estaba compitiendo y aportando al equipo, dejando atrás cualquier duda sobre su estado físico. Aunque su estatura supera el 1,90, Valles no es el típico delantero referencia estático. Desde Salamanca lo describen como un atacante polivalente. "Es muy bueno a la hora de combinar a uno o dos toques", pero también "tiene la capacidad de ir al espacio", señala Varela, destacando su "movilidad y versatilidad" para complementar la delantera del Tenerife. El secretario técnico considera que Valles "maneja diferentes registros, que es un delantero muy completo, que ofrece muchas facetas y que es una garantía plena". Su llegada no solo aporta alternativas al ataque blanquiazul, sino que también suma "competencia" para que los jugadores saquen "su mejor versión". Con solo 24 años, el futuro parece prometedor. En Unionistas confían plenamente en su potencial. "Yo creo que tiene la ambición, tiene la mentalidad, es un chico trabajador con hambre y tiene condiciones", sentencia Varela. La clave, concluye, es que "si las lesiones le respetan, si tiene confianza y puede sacar su fútbol, es un jugador que pueda dar rendimiento en categorías superiores".