La crisis del Huesca se quiero resolver con un mercado de fichajes al rojo vivo: todo en análsis en el 'oasis de libertad' de Cope Huesca

La SD Huesca atraviesa un momento crítico. Tras caer a la antepenúltima posición después de tres derrotas consecutivas, la entidad oscense se aferra al mercado de invierno para reconducir una situación deportiva e institucional cada vez más delicada. De momento, la única novedad confirmada es la salida de Hugo Pérez, cuya cesión se ha cancelado para que se incorpore al Nàstic de Tarragona. La dirección deportiva, con Ángel Martín González en el punto de mira, no consigue aligerar la plantilla. El caso de Albarracín es especialmente llamativo, ya que el Alavés, club al que pertenece, estaría dispuesto a incorporarlo a su filial. Sin embargo, el jugador sigue en Huesca, una situación que genera desconcierto. En el capítulo de llegadas, el club trabaja en la incorporación de un defensa central. El nombre de Luengo, del Real Oviedo, está sobre la mesa, aunque la operación es compleja. Según se informa desde Asturias, "Luengo no quiere venir al Huesca, quiere ir al Cádiz". El club gaditano no asume la totalidad de su ficha, condición que la SD Huesca sí estaría dispuesta a cumplir, por lo que el Oviedo presiona al jugador para que acepte la oferta oscense. La posible llegada de un central como Luengo se interpreta como la antesala de la salida de Jorge Pulido. El capitán ha manifestado públicamente que no volverá a ser el mismo y que no estará centrado, en un claro intento de forzar su marcha. Esta postura ha dividido al entorno y al propio club, que se debate entre mantener la "dignidad" o "ser pragmático" y facilitar su salida para no tener "un club muy digno en Primera RFEF", según se ha opinado en Deportes Cope Huesca de hoy La situación del vestuario es alarmante, con un exceso de jugadores que dificulta la preparación de los partidos. La presencia de "31 personas entrenando" se considera "una falta de respeto del club al entrenador". Los analistas del Oasis de Libertad de Cope Huesca coinciden en que la salida del capitán es necesaria por "higiene de vestuario" y que, de hecho, "será medicinal". Se critica duramente la gestión de la directiva y se pide la marcha de Ángel Martín González. La opinión es unánime: hay que tomar decisiones drásticas para limpiar el ambiente y centrarse en el objetivo de la permanencia. En medio del caos, emerge la figura del portero Dani Jiménez. El club ha hecho oficial la ejecución de la cláusula para renovar su contrato hasta 2027, un gesto cargado de simbolismo. Su compromiso, rendimiento y discurso le han convertido en el "alma" del equipo. Voces autorizadas piden que asuma la capitanía en el próximo partido en Andorra: "El capitán de este equipo debe ser Dani Jiménez, por su discurso, por su compromiso, por su trabajo". El equipo necesita una reacción inmediata en el crucial partido contra el Andorra. El sentir general es que el entrenador debe apostar por jugadores comprometidos, sin importar su estatus. "Necesitamos que salgan 11 hombres al campo y están saliendo 10 críos y un portero", lamenta un analista, que sentencia: "Los que tengan miedo a fallar, desde luego al banquillo". Una victoria se antoja vital para calmar las aguas y afrontar con algo de optimismo el cierre del mercado.