El cine español de 2025 ha tenido dos títulos claramente dominantes, tanto en prestigio como en conversación crítica. Por un lado, Sirat. Trance en el desierto, de Oliver Laxe, que se ha consolidado como la película española más visible del año. Por otro, Romería, la tercera obra de Carla Simón, que confirma a la cineasta como una de las voces más sólidas del cine español contemporáneo.