La violencia israelí contra la UNRWA, la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos, ha pasado de la retórica a las manos. Este martes, a primera hora de la mañana, las fuerzas de seguridad israelíes se han trasladado hasta la sede de la organización en Jerusalén Este. No era la primera vez que ocurría, pero esta vez han ido con excavadoras y otros equipos de demolición para destruir los edificios del amplio complejo. "Este es un ataque sin precedentes contra la UNRWA y sus instalaciones; además, constituye una grave violación del derecho internacional y de los privilegios e inmunidades de las Naciones Unidas", ha denunciado su portavoz, Jonathan Fowler.