Leer bien no siempre significa entender. Y en el caso del alumnado con Trastorno del Espectro Autista (TEA), esta diferencia puede pasar desapercibida en las aulas. Una investigación de profesoras del Grado en Educación de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Elche acaba de poner el foco en este problema silencioso detectándose que la conciencia sobre las estrategias de lectura, la llamada metacognición, no es suficiente para asegurar una comprensión lectora eficaz.