El turismo refuerza su papel como motor económico mientras la inversión hotelera mira a 2026

El sector hotelero español encara 2026 con un horizonte de crecimiento sostenido, aunque con retos que van más allá del ciclo económico. Es una de las principales conclusiones que dejó la VI edición del Spanish Host-In, Hotel Investment Forum, celebrada en Madrid y que reunió a inversores, cadenas hoteleras y entidades financieras para analizar el momento que atraviesa el sector. El foro se desarrolló en un contexto especialmente favorable para el turismo español. España se mantiene como segundo país del mundo en número de turistas internacionales, solo por detrás de Francia, y el turismo se ha consolidado como uno de los grandes pilares del crecimiento económico. El PIB turístico aporta ya en torno al 13% del PIB nacional, con un impacto directo en el empleo, el consumo y la balanza exterior. Las perspectivas siguen siendo positivas. Según los datos compartidos durante el encuentro, el PIB turístico crecerá en torno al 2,4% este año, un avance que refuerza su contribución al conjunto de la economía. “Hablamos de más crecimiento y de una mayor aportación al PIB nacional”, señaló Clara López, directora de Inversión y Desarrollo de Grupo Hotusa, al situar el debate en un escenario de fuerte demanda turística, pero también de mayor complejidad económica y geopolítica. “Nuestro reto es entender las incertidumbres, gestionarlas y tomar decisiones informadas en este contexto”. El buen comportamiento del turismo se explica, en parte, por la fortaleza de la demanda internacional y por la recuperación del consumo vinculado a los viajes. La expansión de las aerolíneas de bajo coste ha sido clave para sostener los flujos turísticos, especialmente en destinos urbanos y vacacionales, y ha permitido ampliar mercados emisores en un contexto de inflación más contenida. Al mismo tiempo, el sector se beneficia de una progresiva reactivación del consumo en Europa, tras años marcados por el aumento de la tasa de ahorro de los hogares. Los expertos apuntan a que una parte de ese ahorro embalsado se está trasladando al gasto en ocio y viajes, lo que favorece la estabilidad del negocio hotelero de cara a 2026. Durante el foro, los expertos también coincidieron en que la expansión hotelera ya no se mide solo por número de habitaciones o turistas, sino por la calidad de la oferta, priorizando experiencias y proyectos rentables sobre el turismo masivo. En este contexto, España y el sur de Europa siguen siendo destinos atractivos para la inversión hotelera, pero ya no vale cualquier proyecto. Los inversores están siendo más selectivos y buscan operaciones bien pensadas y rentables, más que crecer solo en número de hoteles o habitaciones. El dinero sigue estando disponible para el sector, aunque las condiciones son más exigentes que en el pasado, y junto a la banca tradicional están ganando protagonismo los fondos de inversión, que aportan financiación con mayor flexibilidad en algunos proyectos. Más allá de los datos, el sector afronta retos estructurales que condicionarán su evolución en los próximos años. La escasez de mano de obra, el aumento del absentismo laboral y la necesidad de atraer y retener talento siguen siendo algunas de las principales preocupaciones de las empresas hoteleras. A todo esto se añade el impacto de la inteligencia artificial en la forma en que los clientes buscan y reservan sus viajes. Cada vez más usuarios recurren a asistentes digitales capaces de recomendar destinos, hoteles o incluso gestionar reservas, lo que abre un nuevo escenario para el sector. Esto obliga a las empresas turísticas a adaptarse a canales distintos a los tradicionales, más allá de los buscadores clásicos o las agencias online. “El mercado esperaba que Europa iba a crecer un 1% y ha crecido 1,4%; que España crecería un 2,2% y será 2,9% y que el turismo sorprendería al alza, y el gasto de los turistas ha crecido un 7%” ha resaltado Ignacio De la Torre, economista jefe y socio de Arcano Partners, desgranando las principales previsiones macroeconómicas y su impacto en la industria turística y hotelera. De la Torre considera que la economía española seguirá liderando el crecimiento de los países europeos. En una comparativa de las tasas de ahorro y gasto entre los ciudadanos americanos y europeos, ha augurado una bajada del ahorro en Europa, y un incremento del consumo lo que redundará en un crecimiento superior a lo previsto. De la Torre también visualiza que el impacto de las bajadas de tipos de interés de 2025 “lo vamos a ver en 2026” y destaca la previsible mejora de la economía alemana, que crecerá entre un 1% y un 1,5% en 2026, siendo un gran revulsivo para la Unión Europea. En cuanto a proyecciones para el sector turístico español. De la Torre apunta que “Canarias es un buen indicador de lo que ocurrirá en España, y permite anticipar incrementos del 2% en reservas y del 5-6% en el gasto, lo que es un crecimiento razonable y saludable para el sector”: Finalmente, ha asegurado que "el sector financiero español ha hecho los deberes y es una economía atractiva para los inversores internacionales”. Sin embargo, ha apuntado que los indicadores de riesgo geopolítico son extremadamente elevados, principalmente en Estados Unidos por lo que “la prudencia en una cartera es especialmente recomendable”. El balance que ha dejado el Spanish Host-In es el de un sector sólido, con capacidad para seguir liderando el crecimiento económico, pero que debe adaptarse a un entorno más incierto y competitivo. Con España consolidada entre los grandes destinos turísticos mundiales y una inversión que sigue fluyendo, el reto ya no es crecer más, sino crecer mejor.