Reconocen por primera a una víctima de «tráfico de bebés» su nombre biológico y el adoptivo

Un vecino de Tudela de Duero (Valladolid), tras una sentencia pionera, ha recuperado su identidad biológica en el Documento Nacional de Identidad, sin anular la recibida con motivo de su proceso de adopción. El afectado inició dicho procedimiento tras descubrir que había sido 'traficado' horas después de nacer, informa la agencia de noticias Ep. A raíz de una sentencia judicial, el Registro Civil ha inscrito oficialmente la filiación biológica real de Olmo Gómez Aldaz, incluidos sus apellidos por nacimiento, mientras mantiene vigente la filiación derivada de su adopción. El resultado es una situación inédita de doble filiación con plenos efectos civiles. Olmo, de 54 años, fue criado bajo la identidad adoptiva de Santiago González Rueda, que figuró en su documentación oficial hasta la reciente restitución de su identidad biológica. En este contexto, la identidad que ahora figura en su DNI es la biológica. Este hecho sitúa a una persona adoptada en el mismo estatus jurídico del que históricamente solo han disfrutado quienes no fueron adoptados. El afectado, en declaraciones a Europa Press, explica que fue a los 43 años cuando se enteró de que había sido un bebé víctima del tráfico de personas a finales de la época franquista. Para cuando localizó el municipio de residencia de su madre biológica, Beramendi, en la Merindad de Pamplona, en la comarca de Ultzamaldea, su progenitora ya había fallecido, pero pudo localizar a su padre y a una hermana, quince meses menos que él, y descubrir que la mujer que le trajo al mundo no le entregó voluntariamente en adopción. «Toda la vida he sabido que era un niño adoptado, pero nunca pensé que mi caso era uno más del tráfico de personas», ha lamentado Olmo, quien añade que sus padres de adopción se encuentran ya fallecidos y está ahora convencido de que su madre adoptiva estaba al corriente de la situación, pese a lo cual, como así asegura, no le guarda ningún rencor. «Lo relevante del caso, al margen de que se ha hecho justicia y de la tranquilidad de no verme atrapado en una identidad producto del tráfico de personas«, explica Olmo, es que dicha restitución no ha exigido la anulación previa de la adopción, que continúa siendo jurídicamente válida. Así, por primera vez, coexisten en el Registro Civil español una adopción con la filiación biológica plenamente reconocida y efectiva. Esta situación rompe con la práctica histórica según la cual la adopción sustituye de forma irrevocable la filiación de origen, incluso cuando la persona adoptada reclama la restitución de su identidad. El afectado inició estos procedimientos judiciales hace cinco años, tras descubrir indicios de que fue traficado horas después de nacer, en el contexto de las prácticas de sustracción de recién nacidos documentadas en España durante las décadas finales del franquismo. Los juzgados de Bilbao archivaron la vía penal por prescripción, quedando abierta únicamente la vía civil. Este caso a bre una vía jurídica hasta ahora inexistente para otras personas adoptadas que buscan la restitución de su identidad sin verse obligadas a renunciar a derechos ya adquiridos. La resolución no es solo relevante en el plano individual, sino que plantea un precedente aplicable a otros casos de adopciones irregulares en los que la restitución de la identidad biológica ha sido históricamente bloqueada por el propio sistema registral.