El Gobierno de Aragón ha abierto este martes el plazo de inscripción para las oposiciones al cuerpo de maestros, convocando un total de 308 plazas. Los aspirantes podrán presentar sus solicitudes hasta el próximo 10 de febrero, con los exámenes programados para el 20 de junio en las tres provincias aragonesas. Con esta convocatoria, el ejecutivo autonómico asegura que busca avanzar en la reducción de la interinidad y en la estabilidad del personal docente. Las pruebas mantendrán por cuarto año consecutivo el sistema de plicas y la lectura por parte del tribunal. Como novedad, este año se habilitarán aulas climatizadas en la Universidad de Zaragoza y en el Palacio de Congresos de Huesca para garantizar la concentración de los opositores durante las pruebas. Sin embargo, desde los sindicatos consideran que la oferta es escasa. La responsable de comunicación de la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras en Aragón, Diana Viloria, ha calificado la cifra de plazas como “insuficientes”. Según ha explicado, “siempre estamos luchando porque se saquen el número de plazas suficientes para que la cobertura de las necesidades de todos los centros públicos se hagan de forma adecuada”. Uno de los principales problemas del sistema educativo aragonés es la elevada tasa de temporalidad. “Tenemos más de un 40 por 100 de interinidad”, ha afirmado Viloria, situando a la comunidad “a la cabeza prácticamente de todas las comunidades autónomas”. Por ello, desde CCOO insisten en la necesidad de convocar el máximo número de plazas para revertir la situación de interinidad y estabilizar a la plantilla. Viloria también ha denunciado los problemas de gestión que agravan la situación, como el retraso en los llamamientos ordinarios por parte del Gobierno de Aragón para cubrir vacantes. Esta práctica, según el sindicato, genera “un trastorno” en los centros educativos y ha provocado que este diciembre, por primera vez, no se cubrieran plazas previas a las vacaciones, con “serios problemas para cubrir ciertas especialidades”. El sistema de evaluación también recibe críticas. Desde Comisiones Obreras apuntan a la falta de temarios oficiales, lo que dificulta la preparación de los aspirantes, y a la ausencia de “criterios objetivos a la hora de evaluar”, ya que no se publican las rúbricas con antelación. Otro problema que afecta al sistema es la dificultad para cubrir los puestos de dirección. Un informe reciente advertía de que solo la mitad de los puestos se cubren de forma voluntaria. Viloria atribuye esta situación a que “la carga burocrática que tiene un equipo directivo (...) se multiplica” respecto a la de un docente, lo que “supone un elevado coste personal” porque deben asumir tareas incluso en periodos vacacionales. Estas reivindicaciones se producen en el contexto de una huelga en la enseñanza pública convocada por el sindicato CGT. El resto de organizaciones, incluida CCOO, no la respaldan por la proximidad de las elecciones. Según datos del Gobierno de Aragón, el seguimiento en la primera jornada ha sido del 14,75 % en el personal docente y del 2,07 % en el no docente.