El Gobierno laborista del Reino Unido ha dado luz verde este martes al proyecto de China de abrir en Londres la que será la mayor embajada de Europa. El ministro de Vivienda y Comunidades, Steve Reed, ha confirmado la decisión tras descartar que la apertura de la nueva sede diplomática suponga un riesgo para la seguridad nacional, así como para la de los ciudadanos chinos exiliados en el Reino Unido. La aprobación del proyecto, estancado durante años por las reservas de las autoridades y de los servicios de inteligencia británicos, supone un gesto de buena voluntad del primer ministro, Keir Starmer, hacía Pekín en un momento de máxima tensión con Estados Unidos.