Groenlandia, aranceles y batacazo del bitcóin

Los analistas que siguen al dedillo la evolución de la cotización del bitcóin repetían en las últimas semanas que la cota de los 100.000 dólares parecía imposible de franquear a corto plazo y que la criptomoneda de referencia estaba inmersa en una tendencia bajista, o a punto de ella. Ante una indefinición cuántica (subir, quedarse igual o bajar), el consenso de los analistas parece acertar. Pero es que una nueva variable apareció para consolidar ese predominio de ventas, la obsesión del presidente de EEUU, Donald Trump, con Groenlandia y las amenazas arancelarias intercambiadas con Europa. El resultado de tanta tensión ha cansado por ahora a los inversores inquietos, que decidieron apostar más por el oro que por las criptos. Para colmo, la normativa sobre criptomonedas estadounidense se hace esperar por falta de consensos.