El cierre por obras de la piscina del Club Náutico de Vigo previsto hasta marzo ha dejado sin su espacio habitual de entrenamiento a un número importante de deportistas. Nadadores, muchos de ellos jóvenes, se han visto obligados a interrumpir su rutina. Ante esta situación, el Concello, como ya había hecho la Escuela Naval Militar de Marín, ha decidido dar un paso al frente para evitar que la inactividad se prolongue más de lo necesario. El alcalde, Abel Caballero, explicó que la intención municipal es clara: cooperar con el Náutico y ofrecer una alternativa inmediata. «Queremos evitar que tengan mucho tiempo sin capacidad de entrenar las personas, las gentes jóvenes que entrenan en la piscina del Náutico», señaló en sus declaraciones.