El mundo del fútbol ya sabe por qué Mané pidió a sus compañeros, en la final de la Copa África contra Marruecos, regresar al campo, cuando el seleccionador ordenó a los futbolistas retirarse como forma de protesta contras las decisiones arbitrales. Mané aguantó sobre el césped. Y tras reflexionar sobre lo que se estaba viviendo, entró al túnel de vestuarios a pedir a los suyos que volvieran y que Marruecos lanzara su penalti. El 'impass' duró más de un cuarto de hora, y de verdad se temió que Senegal le entregase a Marruecos la Copa con su abandono. "Habría sido muy triste que eso finalmente sucediera. Imagina que el partido hubiera terminado ahí... Yo creo que eso daría una imagen negativa de nuestro fútbol, y África no se lo merece", añadió el futbolista del Liverpool. Consciente de que esa final se estaba siguiendo en medio mundo, Sané hizo recapacitar al resto del equipo: "El fútbol africano ha evolucionado de una forma increíble, y la prueba es que se sigue en todo el mundo. Así que, por mi parte, hice lo que tenía que hacer. Creo que sería una locura dejar de jugar el partido porque un árbitro nos pitara un penalti que podría eleminarnos. Y, pensando en el fútbol africano, prefiero perder a que pasase algo así en nuestro fútbol", declaró.