El primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró este martes que el "viejo orden mundial" no va a ser recompuesto e invitó a otros países a unirse frente a "las grandes potencias" que han desmontado un mundo basado en normas. En un discurso en el Foro de Davos (Suiza), que se celebra hasta el próximo viernes, Carney afirmó que el mundo está padeciendo "una ruptura" y no "una transición", en la que "las grandes potencias" están utilizando la "integración económica como un arma". "No se puede vivir con la mentira del beneficio mutuo a través de la integración cuando la integración se convierte en la fuente de la subordinación", continuó Carney, para añadir que Canadá está recalibrando sus relaciones.