Un mayor número de viviendas disponibles debería traducirse en precios más accesibles. De hecho, en el debate actual sobre la vivienda, muchos coinciden en que la solución pasa por construir más, por ampliar la oferta. Sin embargo, la experiencia de las últimas tres décadas sugiere que la relación entre más construcción y alquileres asequibles dista de ser automática. Pese al extraordinario volumen de vivienda construida en España desde mediados de los años noventa, hoy resulta más difícil alquilar para los hogares con menos ingresos que entonces.