En torno a la ética, la poesía y los Ciutat de Palma

La poesía está viviendo un gran momento. Más de 900 poemarios concurrieron al Ciutat de Palma, donde actué de jurado. Lo curioso del caso es que, durante el proceso de lectura, fueron cayendo títulos, como de un árbol en otoño se desprenden hojas. Algunos autores retiraban inéditos premiados en otros certámenes. Hasta aquí, todo normal. Luego, seleccionamos los finalistas. Los miembros del jurado —Alejandro Simón Partal, Maribel Llamero y un servidor— nos reunimos para valorarlos. Y dimos nuestro veredicto por unanimidad: el ganador era Rotunda Claridad. Hasta aquí, también todo normal.