«Nunca había sufrido tanto estrés, ansiedad y frustración». Así es como define María Sandoval, de 34 años y residente en Vicálvaro, la búsqueda de un alquiler en la Comunidad de Madrid. Llevaba desde octubre buscando un sitio donde vivir junto a su madre. Contactó por internet con un sinfín de viviendas que jamás contestaron y apalabró dos alquileres que nunca se llevaron a término. Durante tres meses, su realidad pasaba por consultar una y otra vez las webs inmobiliarias con la esperanza de que se hubiese publicado un anuncio nuevo para el que cumplieran el perfil, pero no bastaba sólo con eso: tenía que ser la primera en contactarlo y además pasar la dura criba de las agencias o caseros.... Ver Más