El comunicador habla de sus comienzos en los medios y reflexiona sobre su estilo “cero confrontativo” En una porción escondida del territorio nacional, diseminada en lotes de pequeñas casas humildes, edificios cooperativos y mansiones de barrios privados, Darío Daro Kneubuhler sigue siendo el yerno ideal. La imagen, la voz y la vestimenta simple que ilumina los hogares es la de alguien capaz de atrapar la atención de doña María y don José en sus últimas horas de vigilia, embriagar levemente l... Continuar leyendo...