Se estima que más de cinco millones de españoles conviven, o malviven, con migraña, la enfermedad neurológica más frecuente en el ser humano y que provoca un intenso dolor de cabeza que a menudo es incapacitante y muy frustrante. Puede aparecer por varios factores y destaca porque llega a bloquear vidas durante horas o incluso días. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) la fija como la séptima enfermedad más discapacitante de la humanidad. Sus afectados viven con el miedo de que les llegue un episodio porque les deja con dolores musculares, mareos, vómitos o molestias por la luz, entre otros efectos. La farmacología , de prevención o de rescate, es un clásico para capear la migraña pero algunos también intentan apaciguar el dolor con acupuntura, fisioterapia, dietas o incluso con inyecciones de bótox. «La cefalea puede llegar por un aumento de la presión arterial, por un golpe en la cabeza o una infección, pero la migraña es una enfermedad neurológica que no es secundaria a nada», asegura en declaraciones a ABC Roberto Belvis, coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN), que recuerda un estudio del Hospital Vall d'Hebron que fijaba en cuatro años de vida el tiempo medio perdido por la migraña. Él mismo recuerda que el primer factor que la desencadena es el estrés y que la suelen seguir los ritmos de las comidas, los trastornos menstruales o los horarios de sueño, y no siempre por pocas horas dormidas. Las investigaciones han demostrado que la migraña puede implicar precisamente un componente de aprendizaje del sistema nervioso , lo que está abriendo la puerta a nuevos abordajes con psicología de por medio. Entre ellos ha empezado a hablarse de la terapia de reprocesamiento del dolor, avalada por un ensayo clínico publicado en 'JAMA Psychiatry' que confirma que dos de cada tres personas con migraña persistente pueden quedar sin dolor o minimizarlo en solo cuatro semanas y sin fármacos. Sandra Ferrer, psicóloga sanitaria, la sufrió desde los 12 años y harta de sus episodios acabó adentrándose en la neurociencia del dolor. Hace unos años cofundó Migralia y ahora está trabajando en esta terapia. Ella alude a la metáfora de la alarma para explicar los beneficios de su método. «En migraña, hay una alarma que suena de una manera muy estridente pero no hay fuego y lo que hay que hacer es recablear esta alarma para que deje de sonar cuando no toca», ejemplifica la psicóloga. Ferrer destaca que el cerebro funciona en muchas ocasiones como un sistema preventivo . «Para ahorrar energía, predice los esquemas de lo que cree que va a ocurrir en función de experiencias previas», asegura la terapeuta. Es su mecanismo de protección, al que el reprocesamiento intenta hacer frente «reeducando a las personas en neurociencias del dolor» para que den la vuelta a esa fragilidad que han asumido por la migraña y su incapacitación. «Yo tenía integrado que si no me tomaba la pastilla de rescate cuando me empezaba a doler la cabeza iba a tener que anular mi día», ejemplifica Ferrer, que expone que descubrió que podía seguir activa sin la pastilla, y en su caso con un par de cafés. «Mis niveles de confianza aumentaban», recuerda. Y el suyo es solo un ejemplo. Otros asocian las migrañas a ir en avión o han dejado de exponerse al sol, beber vino u obligarse a dormir un mínimo de horas. «Hay personas que solo con saber que la relación causa-efecto que tenían es arbitraria se empoderan y se sienten más sanas y fuertes. Cambian el chip», destaca Ferrer. El miedo , así, es bastante protagonista en toda migraña, y ella tiene claro que precisamente es su «diana terapéutica», pero en muchas ocasiones entran en juego otras emociones. Por eso, explica Ferrer, en la terapia del reprocesamiento se tienen en cuenta otros componentes, como la gestión emocional en general, el sistema nervioso en sí, la epigenética o la psivoneuroinmunoendocrinología (PNI). «Al final buscamos dar herramientas para que la persona las pueda integrar en su vida cotidiana», expone la experta, dejando claro que cada persona tiene sus ritmos. Ferrer se atreve a decir que en medio año puede haber una clara mejoría y de avisa que fácilmente habrá recaídas . «Forma parte del proceso y muchos lo vivirán con un fracaso pero lo importante es ver que la intensidad y la duración de los episodios cambian», sentencia la experta. Los neurólogos, conscientes del componente fisiológico de esta enfermedad, tienen mucho que decir al respecto. Belvis, experto en cefaleas, incide en que el estrés es el primer causante de los ataques de migraña y por ese mismo motivo entiende que una «terapia psicológica puede ir bien a la gran mayoría de pacientes porque la migraña está muy ligada al estrés ». Así, él insiste en que cuando el estrés está de por medio «muchas terapias psicológicas pueden ser útiles para tener menos ataques», igual que el 'mindfulness' o deportes como el pilates, entre otros ejemplos, pero avisa de que «no curan la migraña porque no es una enfermedad mental ». En esta línea, recuerda que una mujer que tiene migraña relacionada con la regla no podrá ser ayudada ni por psicólogos ni por ginecólogos para apaciguar sus cefaleas.