Gran éxito anticipado de Vox con su concentración en Gasteiz. Ha logrado que se cierre la EHU por decisión de su equipo rectoral, encabezado por Joxerramon Bengoetxea. Unas decenas de provocadores consiguen que normalicemos que la única forma de que otro centenar de sentido contrario pero estética similar no busquen su propia visibilidad violenta es cerrar nuestras puertas y ventanas y dejarles la calle. Vano afán, la calle no estará vacía. No es Lady Godiva la que se pasea por nuestras calles sino dos extremos que se buscan y retroalimentan y la forma de parar a la extrema derecha no es una manada de violentos de extrema izquierda. En Gasteiz no se va a cumplir la teoría del “que se revienten todos en un descampado” para que no nos salpique.