El Parlamento de Canarias ha celebrado las primeras jornadas sobre menopausia bajo el lema ‘Menopausia con derechos’, con el objetivo de visibilizar una etapa vital que en las islas presenta datos alarmantes. Según las conclusiones del encuentro, solo una de cada 10 mujeres con síntomas menopáusicos recibe atención sanitaria en Canarias, lo que sitúa al archipiélago como la comunidad autónoma con peor calidad de vida para quienes atraviesan el cese permanente de la menstruación. Así lo ha explicado el doctor José Luis Trujillo, presidente de la Sociedad Canaria de Ginecología y Obstetricia, en una entrevista en el programa 'Herrera en COPE Tenerife'. Durante mucho tiempo, la menopausia ha sido un tema tabú o una condición que "debía pasarse de forma natural", según el doctor Trujillo. Esta percepción ha provocado una falta de atención histórica, aunque el especialista aclara que "eso ya no es lo que aconsejamos". Hoy en día, para las pacientes con sintomatología, existen tratamientos "eficaces y muy seguros" que pueden mejorar notablemente su bienestar. Las consecuencias de esta desatención se dividen en dos grandes bloques. Por un lado, los síntomas neurovegetativos, como "sofocos", "sudoración nocturna" o "sequedad vaginal", que afectan a la esfera psicológica de cada paciente. Por otro, existen efectos menos visibles pero más graves a largo plazo, como la descalcificación, que deriva en osteoporosis y un mayor riesgo de "fracturas patológicas". El diagnóstico técnico de la menopausia se confirma tras doce meses sin menstruación, aunque el rango de edad es amplio. El doctor Trujillo señala que, si bien la mediana de edad se sitúa en torno a los 50 años, "a partir de los 45 años se pueden ir ya instaurando los procesos premenopáusicos" y es normal que los primeros síntomas aparezcan a partir de los 40. Actualmente, "no existe unas consultas enfocadas directamente para la para la menopausia" en la sanidad pública canaria, según Trujillo. La atención se presta de forma "oportunista" cuando una paciente manifiesta sus síntomas, pero la sobrecarga asistencial en otras áreas preventivas, como el cáncer de cuello de útero o el cáncer de mama, ha relegado la creación de programas específicos. Por ello, el consejo del especialista para las mujeres con síntomas que interfieren en su vida diaria es claro: "consultar con su ginecólogo". Insiste en que, tras valorar el caso y descartar contraindicaciones, "no hay que tener miedo al tratamiento a los distintos escalones", que pueden ir desde opciones naturales hasta "tratamientos hormonales personalizados". A nivel institucional, el presidente de la Sociedad Canaria de Ginecología y Obstetricia propone aprovechar las actuales consultas de prevención ginecológica para "protocolizar" el abordaje de la menopausia. Esto implicaría interrogar sistemáticamente sobre sus síntomas en el grupo de edad correspondiente y ofertar los tratamientos disponibles "siempre con evidencia científica".