Le cambiaron las vacaciones y faltó una semana al trabajo. Un vigilante de seguridad estuvo sin asistir a su puesto de trabajo en el mes de agosto de 2024 por un motivo: la empresa la cambió, unilateralmente, las vacaciones un mes antes de su disfrute. La falta no justificada la valió el despido que, en primera instancia, un juzgado de Vitoria consideró nulo y que ahora el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha considerado procedente.