Domenico , el niño italiano de dos años al que trasplantaron un corazón quemado , ha fallecido finalmente esta madrugada. La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, ha trasladado sus condolencias en nombre del Gobierno y del pueblo italianos y ha pedido una investigación de las posibles negligencias denunciadas en las últimas horas sobre el procedimiento médico. La madre del pequeño, Patrizia, ha confirmado la muerte del niño en una escueta declaración a las puertas del hospital de Nápoles donde estaba ingresado. Domenico falleció en cuidados intensivos en el hospital de Monaldi «como consecuencia de un deterioro repentino e irreversible de su estado clínico», según el centro sanitario. El caso ha atraído gran atención en Italia, en parte debido a aparentes errores durante la operación. Tras una larga espera, poco antes de Navidad se encontró un donante de corazón para el niño, que nació con una cardiopatía congénita. Sin embargo, el órgano se enfrió incorrectamente durante el transporte, lo que le causó graves daños, informa Ep. El miércoles, un equipo médico decidió que un nuevo trasplante sería inútil , señalando también que otros órganos, incluidos los riñones, ya no funcionaban correctamente. A primera hora de esta mañana, el hospital informó que el estado de Domenico se había deteriorado rápidamente. El cardenal Domenico Battaglia, arzobispo de Nápoles, impartió la extremaunción antes de su muerte a las 05.30 de la madrugada. El hospital declaró que todo el equipo médico acompaña a la familia «en este momento de inmenso dolor con respeto y sinceras condolencias». «Toda Italia está de luto por la pérdida del pequeño Domenico, un guerrero que nunca será olvidado», ha lamentado Meloni, quien ha enviado en su nombre y en el del gobierno su «más sincero abrazo y más sentidas condolencias» a la madre, Patrizia; al padre, Antonio y a todos sus seres queridos. «Estoy segura de que las autoridades competentes arrojarán plena luz sobre este terrible asunto», ha concluido Meloni.