En los 50 kilómetros masculinos, la prueba reina del esquí de fondo, reservada para el penúltimo día de estos Juegos Olímpicos, Johannes Klaebo amplió una eternidad ya de sobras dibujada. El esquiador noruego ha resignificado los límites de este deporte durante una cita olímpica para la historia. Es el rey de estos Juegos, sin margen para la discusión.