Un huerto cualquiera sin labrar puede revelar «tesoros» comestibles y medicinales en plena naturaleza

Incluso un huerto familiar que llevaba un tiempo sin labrarse ha revelado una sorprendente diversidad de plantas silvestres con posibles usos culinarios y referencias en el saber tradicional. Así nos lo enseña en este vídeo David Eyo, divulgador científico e influencer conocido en redes como El Hombre del Bosque, donde defiende que «en la tierra sin trabajar aparecen tesoros». Entre las especies observadas menciona el albine blanco o pamplinas, comestible y apta para ensaladas o cocinados; la hierba de San Roberto, asociada popularmente al alivio del dolor articular aunque también usada como alimento tras una cocción ligera; varios tipos de cerraja, comestibles, pero muy amargas; distintos geranios silvestres; y el mentraste (Mentha suaveolens), una menta de aroma suave con toque a manzana que podría aromatizar bebidas y que la tradición recomienda para picaduras de ortiga; además, señala la presencia de zanahoria silvestre, cuyo rizoma se recolectaría antes de la floración, y berro silvestre, considerado una buena comestible, con la recomendación de consumirlo lejos de zonas de agua para reducir riesgos de parasitación, concluyendo con una llamada a observar, aprender poco a poco e identificar bien algunas plantas sin necesidad de conocerlas todas.