Bailly rescata un punto merecido para el Real Oviedo en un partido loco en Anoeta (3-3)

El Real Oviedo ha rescatado un punto de oro de Anoeta en un encuentro vibrante que ha terminado en empate (3-3) contra la Real Sociedad. Un gol agónico de Eric Bailly en el tiempo de descuento ha desatado la euforia en el conjunto azul, que ha demostrado una enorme capacidad de resiliencia para sobreponerse a una remontada local que parecía definitiva. La primera parte del partido, sin embargo, no hacía presagiar el carrusel de emociones que estaba por llegar. Ambos equipos se han mostrado imprecisos y han generado pocas ocasiones, llegando al descanso con un empate sin goles en el marcador mientras el Oviedo se mantenía sólido en defensa. Tras el paso por vestuarios, el Real Oviedo ha salido con una marcha más y ha encontrado el premio del gol por partida doble. Fede Viñas se ha convertido en el protagonista absoluto al firmar un doblete en apenas dos minutos. El delantero uruguayo ha adelantado a los suyos en el minuto 49 tras un saque de esquina y, en el 51, ha aprovechado un mal despeje de Remiro para colocar un sorprendente 0-2 en el marcador. La reacción de la Real Sociedad no se ha hecho esperar. Los locales han adelantado líneas y han conseguido recortar distancias en el minuto 63 por medio de un gol de Óskarsson. El Oviedo ha intentado resistir, pero la presión donostiarra ha terminado por derribar el muro azul en la recta final, con un gol de Caleta-Car en el 86 y otro tanto de Óskarsson en el 89 que le daba la vuelta al partido y ponía el 3-2. A pesar del duro golpe, el delantero Fede Viñas ha destacado la capacidad de reacción del equipo. "Que te den vuelta al partido es un golpe muy grande. El equipo sacó garra y al final hemos sacado un punto", ha afirmado tras el partido, valorando el esfuerzo colectivo para no rendirse. El propio Viñas ha hecho autocrítica sobre la gestión de la ventaja. "Nos ha sucedido mucho el no saber mantener el resultado a favor. Son detalles que hay que trabajar. La afición nos exige", ha reconocido el atacante, señalando uno de los puntos a mejorar por el conjunto carbayón. Cuando la derrota parecía inevitable, un último esfuerzo ha concedido al Oviedo un premio merecido. En el minuto 91, un córner botado por Santi Cazorla ha encontrado la cabeza de Eric Bailly, que con un remate certero ha enviado el balón al fondo de la red para sellar el empate definitivo a tres. El punto sabe a gloria para un Oviedo que incluso ha visto cómo Guedes estrellaba un balón en el palo en la última jugada del partido.