Este lunes se cumplen 45 años de la conspiración generalizada que fue el 23-F. En esto estuvieron implicados casi todos, en aquel asalto estrambótico y chusquero de 400 miembros de la Guardia Civil bajo las órdenes de Tejero y de la rebelión con tanques en Valencia de Milans del Bosch. Las claves del intento de golpe de Estado del 23-F de 1981, que se han intentado ocultar en una falsa nebulosa, están ya despejadas. Ya está claro y es sabido que fue un golpe de salones y contubernios con Juan Carlos de Borbón o el propio Felipe González los papeles de muñidor y correveidile tras las bambalinas.