La 'inkiinvención'

Según el CIS, a los españoles les preocupa más que le ocupen la vivienda que el cambio climático. Y me parece el mejor ejemplo de cómo de disociada está la opinión pública de los problemas reales de la sociedad. En Córdoba, el Ayuntamiento creó una oficina contra la ocupación de la vivienda. La anunció el concejal Jesús Coca en un Pleno en el que Vox presentaba una moción pidiéndolo. En vez de discutir la propuesta y plantear soluciones, oficina al canto. En seis meses, el propio Coca ha reconocido que la oficina ha recibido cero llamadas de teléfono y cero correos electrónicos. Se creó una página web, se habilitó a un policía local a coger un teléfono que nunca sonó. Y ya está. Es fácil pensar que la ocupación de vivienda no es un problema en Córdoba. Aunque gracias a los anuncios de alarmas, a los programas matutinos de la tele, a los bulos de las redes sociales y los reenviados de Whatsapp parezca lo contrario. Hay gente con miedo a salir de su casa no vaya a ser que se le cuele alguien y se quede en la calle para siempre. Pero hay cero personas que hayan llamado al Ayuntamiento denunciando que le haya pasado. No es ya si conocemos a alguien a quien le haya pasado. Es que ni el propio Ayuntamiento tiene constancia de caso alguno. A la vez, hemos visto cómo más de 1.000 vecinos se han tenido que ir de su casa por miedo a que el Guadalquivir las inunde. Aún hay 31 personas que no pueden regresar a donde vivían. Ahí el río sí que lo anegó todo y es peligroso volver. A falta de un estudio, sí que hay expertos que apuntan a que la intensidad de los fenómenos meteorológicos de estos años no es normal. En el caso de la DANA de Valencia se ha confirmado que llovió con más fuerza y en una zona mucho más amplia a causa del cambio climático. Un Mediterráneo más caliente se convirtió en una bomba de energía que provocó una catástrofe que mató a más de 200 personas, provocando miles de millones en pérdidas. En Andalucía, las borrascas han dejado también pérdidas millonarias. La situación del campo es dramática, las infraestructuras están muy tocadas y hay gente que lo ha perdido todo. No ha llegado nadie a ocuparle la casa, salvo el Guadalquivir. Pero lo que nos preocupa más que el cambio climático es la ocupación. Vale.