Más pobres y menos cordobeses . La nueva ecuación del presente donde las catástrofes nos estrangulan en el aislamiento más absoluto. La pobreza que mide Cáritas y la sangría poblacional a la cabeza que constata el INE. El trágico accidente de Adamuz acrecentó nuestra vulnerabilidad sin la Alta Velocidad con un certero impacto que a más de uno recordó aquellas calles desiertas de la Judería por el coronavirus. Córdoba depende del AVE en su máxima expresión y dimensión y nunca el aeropuerto, por muy bien que camine, alcanzará los umbrales de vida, negocio y ocio que nos trae un sistema ferroviario sumido en un desastre. Las devastadoras borrascas agravaron después el problema y dejaron en evidencia unas carreteras llenas de... Ver Más