Una liga de vértigo en la zona media-baja obliga al Real Mallorca a sumar de tres ante el Celta si quiere mantenerse con vida en su lucha por la permanencia. Mientras tanto, Jagoba Arrasate busca la solución a los problemas defensivos y medita volver a la línea de cinco que de tan poco sirvió a principio de temporada. Con Raíllo recién salido de la enfermería, el Mallorca afronta el duelo con las bajas de Kumbulla, Jan Salas y Asano. Mojica, finalmente, entró en la convocatoria. Los de Claudio Giráldez quieren continuar su racha de victorias tras ganar el pasado jueves en su partido de Europa League y seguir acechando puestos continentales.