El envejecimiento progresivo e imparable de la Policía Local de Palma, cuya media de edad se acerca a los 50 años, está provocando que se disparen las bajas médicas por enfermedades y otros motivos. De hecho, durante el año pasado el total de días de baja se cifró en 30.907, lo que supone un incremento con respecto al año anterior e implica que una media de 70 agentes (de una plantilla de poco más de 800) no acuden al trabajo como media diaria. Como ya hemos dicho, la causa real de estas cifras alarmantes se encuentra en el hecho de que los funcionarios son cada vez mayores y sufren más achaques. Buena parte del cuartel de San Fernando entró en el llamado ‘baby boom’, en los años 80 y principios de los 90, y ahora están a las puertas de la jubilación. Pero no es el único factor para explicar el alto absentismo. Como reconocen desde el sindicato mayoritario el ambiente podría ser mejorable y hay cierta desmotivación entre algunos agentes porque no pueden cambiar de destino o no se ha firmado el plan de ordenación, entre otros asuntos.