El Mallorca, en busca de un triunfo vital

Ser mallorquinista es una profesión de riesgo. Nunca sabes qué sucederá durante la semana y mucho menos vaticinar qué equipo se verá en la siguiente jornada. Hubo años que no siempre fue así, pero de un tiempo a esta parte el Mallorca es un plato que no sabes muy bien si es que está mal cocinado o que le faltan un par de horas de horno. Quiere, pero no termina de tener esa pizca de sal y pimienta que ofrezca una versión más saludable de un fútbol que este año es soso, espeso, por momentos impreciso y en ocasiones hasta desquiciante.