Un mar de flores

El debate sobre la mallorquinofobia ha vuelto al Parlament. Més ha protestado porque en algunos establecimientos clientes catalanoparlantes han recibido un trato vejatorio por parte de algunos empleados afirmando el consabido y trompetero «estamos en España y aquí se habla español o te vas». Aparte de humillante hacia los que utilizan la lengua preservada por el Estatut, este argumento es falaz. Según la Constitución tan lengua española oficial en nuestro Archipiélago es el catalán como el castellano. Ni más ni menos. Tanto monta, monta tanto. Desde la desinformación o la demagogia no se puede intentar rebajar el milenario idioma de Ramon Llull a la infame categoría de dialecto en recesión.