En España no está prohibido el uso del burka ni del niqab. El primero es una cárcel de tela para las mujeres que impuso el régimen talibán en Afganistán. El segundo abre un orificio para los ojos. Otra prisión. Ambos son vejatorios, intimidantes, símbolos del poder de los hombres hacia las mujeres a las que consideran menos que nada. En Europa, ni Francia, Bélgica, Austria, Dinamarca, Suiza, Portugal, Países Bajos, Alemania y Bulgaria lo permiten. En España se debate.