Desperta, ferro

El resultado de las últimas elecciones en Extremadura y Aragón, con un PP que no pierde fuelle pese a sus muchos desastres allá donde gobierna y un Vox que no necesita ni candidatos para duplicar sus votos, ha hecho que se le abran las carnes a esa izquierda que luce los adjetivos de alternativa o transformadora, una izquierda que anda ahora con la inquietud del estudiante que sabe que ya no tiene tiempo para preparase para el examen final y duda entre recurrir a las tradicionales anfetaminas o meterse directamente en vena un chute de fentanilo, a ver si le viene alguna ocurrencia.