Andrés: la caída de un príncipe

Las imágenes de aquel septiembre de 1982 dieron la vuelta al mundo. En los muelles británicos, entre rostros jóvenes marcados por el cansancio y banderas agitadas por las multitudes, los soldados regresaban de la guerra de las Malvinas como vencedores. Y entre ellos había alguien cuya presencia condensaba la narrativa completa del conflicto: el tercer hijo de la reina . Isabel II, tan disciplinada en la contención emocional que exige la Corona y tan fiel a la sobriedad pública británica, no pudo, o quizá no quiso, disimular el orgullo materno que reflejaba su amplia sonrisa cuando se reencontró con Andrés, de apenas 22 años. Para comprender el impacto de esas imágenes es necesario recordar el clima de incertidumbre que había... Ver Más