En el límite entre la carretera de la circunvalación y varias calles del entorno de Carrús, en Elche, como Rojales y Daya Nueva, el mal estado de un solar muy cercano a viviendas está complicando la convivencia entre las familias que viven allí. A escasos metros del centro comercial l’Aljub, predomina una parcela cubierta por una maleza que en algunos puntos supera los dos metros de altura. Los propietarios del grupo de viviendas de una planta que viven en las inmediaciones relatan que el estado de abandono prolongado ha provocado que proliferen mosquitos, cucarachas, ratas e incluso pequeñas culebras, según la versión de quienes tienen muy cerca estas instalaciones.